MODELAR FIGURAS CON APLICACIONES 3D
Mis dotes para el arte figurativo han sido siempre nulas a pesar de mi interés por el dibujo, la pintura o la escultura. Para mí dibujar una figura humana, un animal o una planta, lo que llaman ahora una pieza biológica, ha sido siempre un reto frustrante; puede que por ese motivo en su día me dediqué, siempre como aficionado, a la fotografía o al vídeo, que tienen un claro aspecto tecnológico, más asequible a mis capacidades personales. También es verdad que mi formación, producto de una época, las artes figurativas eran prácticamente inexistentes más allá de unas clases de dibujo en bachillerato que consistían básicamente en copiar, por no decir calcar, dibujos previos muy sencillos. No tuve la suerte de que en mis planes de estudios se trabajara habitualmente moldeando con plastilina o barro, o que se dispusiera habitualmente de cajas de lápices de colores, rotuladores para dibujar o pintar en papel, o témperas y pinturas acrílicas para plasmar nuestras ideas con las manos...