LA SELVA DE LA IA GENERATIVA DE SOFTWARE LIBRE
Hace tiempo que no publico nada, pero no por ello he estado inactivo, sino todo lo contrario, he estado investigando una serie de temas que me llaman la atención y que me han llevado a descubrir herramientas y formas de trabajo totalmente nuevas para mi.
También en este tiempo he adquirido un nuevo equipo de sobremesa, un PC mucho más potente que el que tenía anteriormente, lo que me ha dado una bocanada de aire para coger impulso y avanzar.
Sigo con mi línea de trabajo basada en mis intereses personales, o mejor dicho, en mi curiosidad personal, la generación de imágenes con IA que luego pueda transformar en modelos 3D. Pero este viaje tiene muchas bifurcaciones y en mi caso, muchos pasos atrás y caminos desandados por la necesidad de consolidar la transitado anteriormente; las prisas no son buenas y a veces he pasado de largo elementos que posteriormente me ha dado cuenta que necesitaba y he tenido que volver atrás, o cambiar de camino.
La autoformación es dura y aunque estoy acostumbrado a ello, este mundo e la IA generativa es como una selva, bella e interesante, pero sin mapas completos, caminos que no llevan a ninguna parte o, simplemente, caminos que no llevan donde tú quieres llegar.
En pocos años la IA generativa a pasado de permitirnos generar fotos más o menos graciosas o divertidas a darnos la posibilidad de realizar vídeos con una calidad semiprofesional o porqué no, cercanas a lo profesional, y todo ello en una competición entre empresas que se esfuerzan por generar mejores herramientas que sus competidores y a la vez, por ganar usuarios y clientes (este matiz es importante y luego lo veremos).
En este tiempo, tecnologías que se consideraron pioneras han dado paso a otras consideradas tecnológicamente más avanzadas, y en mucho aspectos más restrictivas en cuanto a la libertad de creación artística.
No nos equivoquemos, aunque prácticamente todas las empresas que lidian en este terreno tienen al menos parte de su tecnología “liberada” como software libre, ahora mismo la mayoría de los modelos de licencia libre prohíben expresamente el uso para fines comerciales, lo liberan solo para “investigación”, y en consecuencia, las compañías no gastan sus recursos en documentar suficientemente lo que liberan, así que la comunidad se pone en marcha, pero con las limitaciones propias de las comunidades de software libre, como son la falta de liderazgo o en su defecto, de coordinación, los problemas para monetizar o compensar de alguna otra manera el esfuerzo individual, la discrepancia de intereses legítimos, etc... Todo ellos nos lleva finalmente a que cuando necesitamos un recurso, ya sea un modelo, una información, una experiencia, la dispersión de puntos de encuentro de la comunidad es tal que la “selva” a la que antes hacíamos referencia como símil, se ve muy tupida y difícil de penetrar, lo que desanima en buen grado a los nuevos usuarios que quieren entrar en este mundo.
Si quieres tenerlo todo, has de pagar, si quieres hacerlo fácil, has de pagar, si quieres comercializar lo que haces, has de pagar, y si no quieres o no puedes pagar, te toca coger el machete y comenzar a desbrozar y a abrir caminos en este maravillosa selva llamada IA Generativa, que es lo que yo he estado haciendo estos meses.
En los próximos artículos no me detendré en los procesos de investigación que he llevado a cabo, las pruebas fallidas que he realizado, los problemas de incompatibilidades del software que he utilizado, las idas y vueltas con herramientas y técnicas fallidas, solo intentaré relatar de forma asequible los avances que considero positivos para mi, y sobre todo, con espíritu didáctico, aquello que me hubiera gustado poder leer cada vez que he querido dar un nuevo paso adelante.
Espero que a quien me lea le sea útil esta pequeña contribución que hago a la comunidad.
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